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Continúan las irregularidades en el Centro Escolar Morelos | 11/11/2008

 * Se violan las garantías individuales de la niña Yonuhen Oliván, de acuerdo al amparo federal 1198/2008

* Le prohíben de forma irregular la entrada a una madre de familia

Tania Damián Jiménez

 

 

En el Centro Escolar José María Morelos y Pavón continúan las irregularidades por parte de su director general, Agustín Alfaro del Toro, en complicidad con la Secretaría de Educación Pública (SEP), debido a que violó las garantías individuales de la niña Alondra Yonuhen Oliván Castillo, así como le prohibió la entrada a la escuela a una madre de familia.

En el primer caso, de acuerdo a la sentencia del juicio de amparo número 1198/2008 promovido por Araceli Castillo Alvarado, madre de la alumna, las autoridades educativas vulneraron los derechos de la niña al negarle el acceso a la institución “máxime que existe una orden por escrito dada por el director general del Centro Escolar José María Morelos y Pavón dirigida a la directora de la primaria en el sentido de que se inscribiera a la quejosa en el turno matutino para cursar el primer año de educación primaria”, de acuerdo al documento expedido por el juzgado séptimo de distrito.

No obstante, a pesar de que la resolución del amparo federal (dado a conocer el pasado 23 de octubre) fue a favor de Oliván Castillo y en contra de las acciones de las autoridades educativas, las mismas en contubernio con la SEP, no han inscrito a la menor en el turno matutino.

Abogados del departamento de Asuntos Jurídicos y Relaciones Laborales, en presencia de su titular, José Alonso Trujillo Domínguez, se burlaron de la protección federal que consiguió la madre de la menor al asegurarle que interpondrán una revisión que puede tardar hasta 7 años.

Y es que debido a las pruebas con las que cuenta la afectada es imposible que la SEP pueda revertir la resolución porque su hija egresó del preescolar, salió en la lista de alumnos que entraban a primero de primaria en el turno vespertino y tiene la permuta firmada por el director general para que su hija asistiera a la escuela por la mañana, en lugar de la tarde.

Sin embargo, cuando asistió a la dependencia pública para hacer valer su amparo, le respondieron que “iban a interponer una revisión, misma que podía tardar hasta siete años, por lo que no le convenía y mejor ya no se metiera en problemas”, explicó la afectada.

“Si de por sí lo van a perder por qué no inscriben a mi hija de una vez porque ya son más de dos meses y ella aún no asiste a la escuela; todo por culpa de las omisiones de los directivos de la escuela y que la SEP alarga para protegerlos, en lugar de resolver rápidamente sabiendo que no tiene la razón”, agregó.

El argumento de la falta de lugares ni siquiera pudiera ser porque de unos 30 alumnos que tenía cada salón a principios del curso escolar, actualmente tiene unos 45 debido a la entrada de “niños recomendados” y hasta la venta de lugares. “Es más fácil pagar por el lugar ‘debajo del agua’, pero por qué se tiene qué pagar cuando la educación de nuestros hijos es un derecho que tenemos y yo tenía todos los documentos que acreditaban que Yonuhen debía entrar a la primaria matutina”, explicó.

“Todo apunta a que no reclamemos, a que no hagamos valer nuestros derechos, el discurso gubernamental que te dice ‘denuncia’ es pura apariencia porque cuando lo haces, la autoridad se encarga de bloquearte y lograr que sientas que nunca lo debiste haber hecho, pero si no lo hacemos siempre vamos a tener un país corrupto”, aseguró.

 

Todo para callar

Por otra parte, ya salió la directora de la escuela secundaria del Centro Escolar José María Morelos y Pavón, Margarita Pérez Grande, debido a las irregularidades que cometió; sin embargo las represalias siguen en contra de la denunciante Alejandra Barrón Espinosa, ya que mediante argucias fue destituida como presidenta del comité de padres de familia.

Lo anterior debido a que el director general de la escuela le prohibió la entrada a la misma “para evitar problemas con el personal”, de acuerdo al comunicado (oficio 46/2008-2009) que le emitió desde el pasado 3 de octubre. No obstante, nadie puede prohibir el acceso y libre tránsito a no ser por una orden judicial y en el mismo oficio se reconocía: “aún sabiendo que usted tiene derecho como presidenta del comité”.

Mientras que durante el tiempo que Alfaro del Toro había ordenado la no entrada a la denunciante, se llevó a cabo una asamblea de padres de familia el 21 de octubre donde se destituyó a Barrón Espinosa como presidenta de la mesa directiva.

“Nunca se me citó formalmente y además no podía entrar a la escuela de acuerdo al oficio que recibí del director y fue hasta el 23 de octubre cuando me mandaron un nuevo oficio donde se me comunicaba que se quedaba sin efecto el documento donde no se me permitía la entrada a la escuela”, explicó.

Sin embargo, dos días antes fue la asamblea donde me destituyeron. “La asamblea estuvo manipulada porque difamaron mi persona y aseguraron que era necesario cambiar de presidente del comité para evitar irregularidades”, explicó.

Y es que también hay que recordar que la SEP no iba a permitir la reestructuración de la mesa directiva de padres de familia hasta que se diera un informe ante la asamblea sobre las irregularidades del comité 2006-2007 y de algunos miembros del comité del ciclo escolar pasado como el tesorero, Luis Alfonso Ramírez Núñez, quien asumió ambos años.

No obstante, lo anterior no fue así porque el pasado 15 de octubre, el jefe de la Unidad de Atención a Padres de Familia, Felipe Sánchez Hernández, convocó a asamblea general con el fin de que se reestructurara su mesa directiva para el 21 de octubre, misma que se llevó a cabo y destituyó a Barrón Espinosa.

Después de una serie de irregularidades cometidas por la ex directora de la escuela secundaria, Margarita Pérez Grande, fue separada de su cargo y se le inició un procedimiento administrativo, sin embargo aún no se ha resuelto el mismo.

El comité de padres de familia del ciclo escolar 2006-2007 y Pérez Grande contrataron una impermeabilización con el sobrino de la profesora, Carlos Alberto Grande Rodríguez, que no sirvió de nada y por la que pagaron con dinero de las aportaciones voluntarias más de 500 mil pesos.

A inicios del ciclo escolar pasado se pretendió volver a impermeabilizar los techos de los edificios escolares, es decir seis meses después de que los padres de familia pagaron por ese servicio, por lo que Barrón Espinosa como presidenta del comité se inconformó y se logró que en la asamblea del pasado 22 de abril se integrara un comité de glosa para que investigara las irregularidades del ciclo escolar 2006-2007.

Sin embargo, nunca se ha dado a conocer el informe de dichas irregularidades y en cambio ya se reestructuró el comité, el cual quedó en manos del mismo grupo que llevó a cabo el fraude de la impermeabilización como Rosa Brito, Norma Ponce, Julio Camilo López y Luis Alfonso Ramírez, quien por cierto cuando fue tesorero en los dos ciclos escolares anteriores, no tenía hijos en la escuela.

“Ellos son a los que les convenía sacarme porque, además de la ex directora, también están implicados en el fraude que se cometió, pero lo peor es que la SEP sea cómplice y los proteja”, indicó la denunciante.

Dijo que no es posible que el secretario de Educación Pública, Darío Carmona García, permita estas anomalías que perjudican las finanzas de los padres de familia y violan los derechos de una madre de familia. “Pero, al parecer también es cómplice”, concluyó.

 

Y mientras tanto…

Yonuhen es una niña de seis años muy inteligente e inquieta. Lo primero que hace en cualquier lugar es observar y, casi después, preguntar. Y es que a esa edad los niños quieren saber varias cosas, pero Yonuhen a diferencia de muchos no se conforma con la primera respuesta que le dan. Quiere saber más.

Sus libretas de preescolar eran ejemplo, y no es para menos: el orden, la limpieza y la iniciativa las distinguían de las demás del mismo grado. A sus pocos años de vida ella también decide lo que quiere, lo cual tampoco es común en personas de su edad.

Por ello, su potencial de desarrollo personal es enorme, así como la aportación que podría hacer a la sociedad; no obstante, de nada sirve si debido a diversas omisiones de directivos escolares le han negado de forma ilegal su derecho a la educación como lo ratificó la justicia federal.

Ella tiene más de dos meses que no pisa el salón de clases. ¿El por qué? Ella a ciencia cierta no lo sabe; sólo sabe que quiere ir a la escuela para aprender como los demás niños. “Ya quiero aprender, ya quiero saber más, ya me aburrí de estar en mi casa”, le dijo a esta reportera.

Sólo se sabe que ella no es el único caso de este tipo de irregularidades que se dan en escuelas públicas, en donde se les quita el derecho a ingresar a la escuela debido a que no hay dinero de por medio o simplemente por decisión arbitraria de los directivos.

Resolución del amparo 1198/2008 del juzgado séptimo de distrito.

Resolución del amparo 1198/2008 del juzgado séptimo de distrito.

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