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Opinión: La BUAP como trampolín político | 25/01/2009

* A Enrique Aguera no le interesa la formación académica integral de los universitarios. Su único interés es utilizar a la BUAP como trampolín político para obtener un puesto público y de esta forma seguir medrando a costa del erario


Miguel Ángel Damián Huato*

Desde hace años el rector de la BUAP, Mtro. Enrique Aguera ha reiterado ante los medios de comunicación que: “no me voy a cansar de decirlo: ya me urge que empiecen las elecciones de este estado para que haya candidatos y me dejen de moler. ¡No voy, no voy a ser candidato de nada, yo voy a seguir siendo rector de esta universidad hasta el final de mi mandato que es dentro de 3 años! ¡Bórrenme de la lista, hagan de cuenta que no existo!” (Enrique Aguera, e-Consulta, 10 de enero de 2007).

Sin embargo, el rector de la BUAP se encuentra involucrado en una sistemática campaña electoral para presidir el ayuntamiento del municipio de Puebla, desde que asumió la rectoría interina en 2004. Que Aguera llegue a ser candidato del PRI y luego alcalde del principal municipio del estado de Puebla, depende de distintas circunstancias, pero es innegable que él está trabajando para ser presidente municipal. Hay que decir que este fenómeno no es nuevo en la universidad, ya que desde hace alrededor de 18 años la “burocracia dorada” ha transformado a nuestra BUAP en un trampolín político y caja chica, para que los rectores se promuevan a puestos públicos aunque siempre, como Enrique Aguera, negando su militancia en el PRI y arguyendo su desinterés por acceder a un cargo de elección popular. Basta con señalar al respecto, la trayectoria política de los ex–rectores José y Enrique Doger.

Hay que señalar que para que Enrique Aguera pueda seguir aspirando a presidir el cabildo del ayuntamiento de Puebla, forzosamente tiene que conseguir primero su segunda reelección como rector de la BUAP. Un descalabro, incluso, un proceso electoral competido en la BUAP, harían trizas sus aspiraciones políticas. Para mantener estas aspiraciones, el rector lleva a cabo una doble campaña electoral: la primera dirigida al ámbito universitario y la segunda a la sociedad poblana. Lo singular de ambas campañas es que se retroalimentan en sí.

En el ámbito universitario las principales actividades desplegadas por Enrique Aguera para asegurar su reelección como rector, son las siguientes:

1. Cancelar la convocatoria para acceder a las becas de Estímulos al Desempeño del Personal Docente, excepto para los académicos que por primera vez se vayan a evaluar. De esta manera, durante el 2009 los docentes de la BUAP mantendrán el mismo número de becas que obtuvieron en 2008. Hay que decir que el acceso a las becas de Estímulos al Desempeño del Personal Docente, es una medida que normalmente ha ocasionado grandes inconformidades entre los académicos de la BUAP. Por lo tanto, el no emitir la convocatoria tiene un doble propósito: anula este foco de inconformidad y gana simpatías entre los docentes.

2.  Promover su imagen al interior de la BUAP con fines políticos. Por ejemplo, a los estudiantes, sobre todo a los de nuevo ingreso, se les venden playeras, gorras, libretas, etcétera, rotuladas con la imagen de EA, con el propósito de promover su imagen política.

3. Efectuar promociones de plazas y otorgar definitividades a trabajadores universitarios. Se ha vuelto una tradición, desde 1993, que en cada coyuntura electoral el candidato-rector en turno, compre lealtades políticas promocionando plazas y autorizando definitividades a trabajadores afines a su corriente. Enrique Aguera así lo hizo en 2005 cuando se reelige por primera vez y con toda seguridad recurrirá de nueva cuenta al mismo artilugio, posponiendo la aplicación del Reglamento de Ingreso, Promoción y Permanencia del Personal Académico, aprobado por los miembros del H. Consejo Universitario el 5 de marzo de 2007.

A nivel de sociedad poblana, destacan las siguientes actividades desplegadas por Enrique Aguera para mantenerse en la puja por la presidencia municipal de Puebla:

1. Mantener una dispendiosa campaña mediática para promover su imagen política. Esta campaña ha sido sostenida con recursos públicos asignados a la BUAP para efectuar sus tareas académicas sustantivas. Según distintos medios informativos, a esta campaña Enrique Aguera ha destinado cada año, alrededor del 10% del presupuesto universitario. La intención de esta campaña publicitaria es falsear lo que realmente acontece en la BUAP. Aguera Ibañez, como miembro del PRI, sabe que la mentira se ha convertido en la esencia de la propaganda política y que las elecciones las ganan aquellos candidatos y partidos políticos que mejor simulan la realidad.

3. Mantener un costoso equipo de campaña coordinado, al parecer, por Rosario Robles una tránsfuga de la izquierda que lo mismo se ha visto involucrada en la organización de campañas electorales de candidatas del PRI como Blanca Alcalá, que de la zeferinista Gloria Sierra en su infructuoso afán de llegar a la presidencia municipal de Acapulco, Guerrero.

A Enrique Aguera, como voy a demostrar en otras entregas, no le interesa la formación académica integral de los universitarios. Su único interés es utilizar a la BUAP como trampolín político para obtener un puesto público y de esta forma seguir medrando a costa del erario.

* Profesor-investigador del ICUAP-BUAP.

Correo electrónico: damianhuato@hotmail.com

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Publicado en Corrupción, Educación

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